120 años de historia

Trasformación del hospital en las décadas 80 y 90

Con la llegada de la democracia, la asistencia a los enfermos mentales salió del ámbito del Ministerio de la Gobernación para entrar dentro de la asistencia sanitaria general y, por tanto, entre las competencias del Ministerio de Sanidad (reforma del Código Civil de 1983). En la Ley General de Sanidad de 1986 se recogía la planificación de los servicios de asistencia psiquiátrica poniendo especial énfasis en el desarrollo de la asistencia extrahospitalaria a través de servicios comunitarios como consultorios, hospitales de día, centros laborales protegidos para discapacidades psíquicas u hogares asistidos en la comunidad. Por otra parte, se creaban unidades psiquiátricas para la atención de casos agudos en los hospitales generales así como unidades de rehabilitación en régimen de media estancia en los hospitales psiquiátricos y establecimientos residenciales de larga estancia.

Por otra parte, en la Comunidad Autónoma Vasca se elaboró un Plan de Asistencia Psiquiátrica y Salud Mental a partir del cual se fueron creando los diferentes dispositivos asistenciales haciendo especial hincapié en la red de centros de salud mental y en las unidades psiquiátricas de corta estancia en los hospitales generales. Simultáneamente, en 1983 se creó el Servicio Vasco de Salud–Osakidetza  para la gestión de los servicios sanitarios de la comunidad autónoma, aunque hasta 1985 las competencias en salud mental permanecieron bajo la responsabilidad de las diputaciones forales. A partir de entonces, el Hospital Aita Menni concertó las estancias de sus pacientes con estas instituciones dependientes del Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco.

En este contexto, el Hospital Aita Menni se renovó para convertirse en un instrumento moderno de terapia y rehabilitación de las funciones psíquicas y sociales deterioradas por la enfermedad mental, orientando su actividad a las pacientes que requerían estancias prolongadas en el hospital. Para ello, se consideró muy importante proceder a la renovación de las instalaciones con una reorganización global.

Ante la función concreta que el Hospital Aita Menni debía cumplir en el marco asistencial vigente, se construyó un nuevo espacio hospitalario y residencial cuyas obras comenzaron en 1981.

Vista general del Hospital Aita Menni antes de las obrasVista general del Hospital Aita Menni en 1981 e inicio de las obras de las nuevas instalaciones

Los criterios que se siguieron en el diseño de los espacios del nuevo hospital fueron los siguientes:

•           Crear espacios que permitieran la convivencia de grupos de pacientes con identidad propia.

•           Ordenar flujos de movimiento que facilitaran la actividad y estimularan la comunicación.

•           Establecer ambientes próximos a los estándares de vida de la sociedad circundante.

•           Proporcionar espacios privados a cada paciente individual.

•           Dotar al hospital de medios materiales y técnicos que lo facultaran

para ofrecer una moderna asistencia psiquiátrica.

Tras la construcción de las nuevas instalaciones y la asunción del trabajo en equipo multidisciplinar, el Hospital Aita Menni se encontraba en una situación en que se habían renovado profundamente sus estructuras físicas y se había iniciado un proceso de incorporación de profesionales con inquietudes y con iniciativas. Además, en 1988 se separaron las responsabilidades de la Superiora de la Comunidad y de la Gerencia del Hospital, de manera que una persona pudiera centrarse específicamente en el desarrollo de la obra hospitalaria. En definitiva, a finales de los años ochenta se daban las condiciones idóneas para que se plantearan nuevos retos con los que intentar ofrecer un servicio a la sociedad del entorno.

Nuevas instalaciones

Durante los años noventa se produce una actualización de la misión asistencial del hospital mediante la diversificación de servicios, pasando de la atención a enfermas psiquiátricas de larga estancia a la oferta de atención a pacientes de ambos sexos y de diversos grupos de edad, en ámbitos asistenciales no sólo hospitalarios sino también comunitarios, incidiendo en todos los casos en programas terapéuticos y rehabilitadores y abordando nuevas patologías mentales como el daño cerebral. En este proceso de cambio se produce la búsqueda de nuevas fuentes de financiación de la actividad asistencial, pasando de una financiación exclusivamente pública a un modelo mixto.

La década de los noventa vio nacer nuevos proyectos que marcarían el futuro desarrollo del hospital. Citamos a continuación los más importantes:

•           1991, Hospital de día para personas con enfermedad mental severa en el entorno urbano de Arrasate.

•           1992, Unidad de Media Estancia para pacientes psiquiátricos que requieren una atención más prolongada que la que pueden ofrecer las unidades de agudos.

•           1992, Unidad de Daño Cerebral dedicada a la rehabilitación de pacientes que han sufrido una lesión cerebral.

•           1997, Centro de Día Psicogeriátrico, ubicado en Mondragón y dirigido a la comarca del Alto Deba, que atiende a ancianos con déficits cognitivos y funcionales.

•           1997, Centro de Neurorrehabilitación en Bilbao, que permite ofrecer rehabilitación multidisciplinar en régimen ambulatorio.

•           A lo largo de toda la década se pusieron en marcha 6 pisos en Arrasate dedicados a la reinserción comunitaria de personas con enfermedad mental grave.