La atención domiciliaria de Aita Menni a personas con enfermedad mental, en el XIII encuentro de la Red de Salud Mental de Gipuzkoa

22/06/2018

Nos invitaron a compartir nuestro programa en el encuentro anual de profesionales organizado por Osakidetza. Vicente Hueso explicó cuándo y cómo se extiende desde los CRPS a los hogares nuestra asistencia a personas con trastorno mental grave.

Nuestro programa de apoyo domiciliario a personas con trastorno mental grave se aplica desde hace tres años en los Centros de Rehabilitación Psicosocial (CRPS) de Aita Menni. Una vez realizada la valoración funcional de cada persona usuaria determinamos quiénes son susceptibles de recibir nuestro apoyo en el domicilio. Las áreas de rehabilitación principales son aquellas que hacen referencia al cuidado personal (alimentación, seguimiento de tratamiento, hábitos saludables…), gestión adecuada del hogar (orden, limpieza, adecuada utilización de espacios en el domicilio…),  gestión del ocio y tiempo libre, red social y, en algunos casos, incluso el apoyo en el área formativa/laboral. 

‘Compartiendo experiencias próximas a la RSMG. Aportaciones e intervenciones actuales'. Bajo ese epígrafe, Vicente Hueso, responsable de los CRPS de Aita Menni, explicó en la primera mesa del XIII Encuentro de Profesionales de la Red de Salud Mental de Gipuzkoa cómo intervenimos en el domicilio de algunas personas usuarias de nuestros CRPS y posteriormente explico el nuevo Programa de Apoyo Psicosocial Domiciliario dirigido a personas con trastorno mental grave, que siguen tratamiento en su Centro de Salud Mental de referencia, pero que no están incluidas en otro programa de apoyo comunitario.

Resultados positivos

En este evento, celebrado el pasado día 14 en la Facultad de Psicología de Donostia-San Sebastián, nuestro psicólogo clínico expuso con detalle el modo en que el equipo interdisciplinar lleva a cabo el programa dentro de cada plan individual de rehabilitación y posteriormente aportó la experiencia de un caso clínico concreto. 

En líneas generales la intervención psicológica, además de coordinar el Plan Individual de cada persona, realiza el seguimiento de su estado clínico y potencia sus recursos individuales de afrontamiento, la intervención en el área de terapia ocupacional y educadora valora y favorece la autonomía en la vida cotidiana así como en área de ocio y tiempo libre, y el área de trabajo social se encarga de la coordinación con los distintos agentes que forman parte de la red de apoyo además realizar soporte en aspectos burocráticos que cada individuo pueda necesitar.

Vicente Hueso remarcó el papel fundamental de la coordinación, tanto interna entre los y las profesionales de distintas disciplinas que integran el equipo, como externa con el Centro de Salud Mental de referencia, Diputación Foral de Gipuzkoa, familia y con el resto de los recursos comunitarios que participan en el tratamiento de cada persona). 

En la actualidad gestionamos cuatro de los diez CRPSs ubicados en Gipuzkoa y en los últimos dos años hemos realizado apoyo domiciliario en 26 casos, que constituye el 53% de los casos que pudieran requerir, a priori, este tipo de apoyo. "De todos los hogares que hemos considerado susceptibles de recibir este apoyo domiciliario hemos podido acceder aproximadamente a la mitad. Es probable que con el tiempo accedamos a nuevos domicilios si aumenta la necesidad de apoyo. En cualquier caso, sabemos que el trabajo que hemos realizado ofreciendo este tipo de intervención dará sus frutos a medio-largo plazo. La idea es seguir abriendo puertas", avanzó el coordinador de nuestros centros comunitarios.

 

Seguir abriendo puertas

Con el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Red de Salud Mental de Gipuzkoa, hemos extendido nuestro modelo de intervención domiciliaria mediante un nuevo programa destinado a personas que, realizando su seguimiento psiquiátrico en el Centro de Salud Mental de referencia, necesitan también apoyo en su domicilio.

Hoy son 16 las personas con enfermedad mental grave que han participado en este nuevo programa que el equipo de Aita Menni desarrolla desde el modelo de atención centrado en la persona. "Y en todos las intervenciones realizadas hemos constatado resultados positivos", subrayó Vicente Hueso. 

Entre otros objetivos, la intervención en los domicilios pretende favorecer que las personas con trastorno mental severo puedan vivir el mayor tiempo posible en su domicilio, evitando o retrasando al máximo entornos residenciales.

“Consideramos que la mayoría de las personas que padecen un trastorno mental grave son capaces de realizar una vida cotidiana en su propia comunidad si se les proporcionan los apoyos sanitarios y sociales necesarios. Las fases de hospitalización psiquiátrica únicamente deberían realizarse en momentos donde se detecte descompensación de la enfermedad o alteración conductual grave”, concluyó.